Los 10 procedimientos más abominables que los Nazis practicaban con los judíos.

Los 10 procedimientos más abominables que los Nazis practicaban con los judíos.0shares

La Segunda Guerra Mundial fue uno de los eventos históricos más trascendentes que han ocurrido hasta la fecha, no sólo por la importante disputa entre algunas de las naciones más influyentes de todo el mundo, sino también porque mostró la peor cara de uno de los grupos militares que ha existido, como lo fueron los nazis. 

Todavía en la actualidad son revelados algunos detalles sobre sus sanguinarias prácticas, las cuales afectaban a niños, mujeres y hombres por igual, con especial ensañamiento hacia los judíos y rusos. En virtud de ello, los dirigidos por Adolfo Hitler podrían considerarse unos expertos en cuanto a tortura se refiere, mostrándose sumamente despiadados.

Obviamente, esto hizo que se llevaran a cabo procedimientos realmente inhumanos, de los cuales en esta ocasión Buenamente.com hace referencia a los 10 más abominables de todos. Resulta increíble caer en cuenta de que algunas personas hayan sido capaz de hacer semejantes cosas en la búsqueda de poder. Sin embargo, las evidencias son tan irrefutables como asombrosas. Sigue leyendo para conocer cuál era el destino de los más desafortunados prisioneros de esta época.

1. Trepanación o perforaciones craneales.

Antiguamente, se creía que con esta insólita práctica podía alcanzarse un nivel de consciencia superior al del resto; obviamente sin ningún fundamento científico. Como es de esperarse, era extremadamente doloroso.

Los Nazis le dieron su propio significado a este procedimiento.

Su objetivo real al hacer pasar a los judíos por esta tortura era medir su nivel de resistencia al dolor. De manera general, preferían hacerlo con niños a los cuales sujetaban a una silla mientras el científico encargado martillaba su cabeza. ¡Una completa atrocidad!

2. Deformación corporal.

No tenían el mayor respeto por los prisioneros, estuvieran vivos o muertos. De allí que fuese común que los cuerpos sin vida que yacían a los alrededores también se emplearan con fines experimentales. Uno de los principales era la mutilación de algunos órganos para determinar su verdadera utilidad.

Además, probaban con ellos la compatibilidad de algunos miembros animales en el cuerpo humano.

Sólo una mente perversa podría tratar de probar algo así. Sin embargo, muchos cadáveres de niños y adultos, tanto judíos como rusos, fueron víctima de esta realidad. Igualmente, sentían interés sobre las deformaciones naturales de las personas, volviéndose atractivos entonces aquellos que sufrieran condiciones especiales como por ejemplo enanismo.

3. Estudios genéticos exhaustivos de los gemelos.

Este tipo de evento se consideraba sorprendente. Por eso, les daba mucha curiosidad saber hasta donde podía llegar su similitud o disparidad, sin olvidar qué agentes externos podrían alterarlos.

Josef Mengele fue uno de los pioneros en este tipo de pruebas.

Este maléfico doctor auspició experimentos que fueron desde intercambio de sangre entre ambos hasta estudiar la reacción de sus cuerpos ante diferentes sustancias químicas. Pero lo más impactante resultó ser la creación de siameses artificiales; es decir, literalmente "cosían" a los gemelos para ver cómo era su comportamiento bajo esa realidad. ¡Simplemente espantoso!

4. El “Programa Lebensborn” estuvo dirigido a la creación de una raza perfecta.

Creyéndose una especie superior, trataron de mantener la estirpe de su raza. Así fue como iniciaron este programa, en el cual tomaron a cientos de niños, los cuales eran sometidos a las más absurdas pruebas para ver si lograban emular en ellos las características físicas de los alemanes, entre éstas el tono rubio de su cabello o el color claro de sus ojos.

Una de las pruebas más fuertes era la de la lámpara solares.

Las víctimas eran colocadas debajo de ellas, las cuales producían un calor suficiente para quemar la piel. 

5. Efectos de la congelación e hipotermia en el cuerpo humano.

Esta idea surgió para conseguir la forma de preservar la salud de sus soldados bajo estas condiciones extremas a las cuales se veían expuestos durante la guerra.

El procedimiento era horriblemente tortuoso.

Las personas eran introducidas sin ningún tipo de protección especial en unas tinas especialmente dispuestas para ir progresivamente disminuyendo la temperatura, insertándoles una sonda recta que les permitiese monitorear la temperatura. Generalmente, los cuerpos que más resistían alcanzaban apenas la barrera de los 25 grados centígrados.

6. Intervenciones para probar trasplantes.

Aunque puede parecer una causa justa, avalada por la ciencia, lo trágico era que estas operaciones eran llevadas a cabo sin utilizar ningún tipo de anestesia, lo que generaba que muchos de los prisioneros murieran antes de completar el procedimiento, únicamente por la intensidad del dolor.

Se probó con todo tipo de miembros del cuerpo.

Desde los huesos, nervios y los músculos, pese a que pocos tuvieron éxito. En el mejor de los casos, los prisioneros quedaba mutilados o con extremidades inservibles.

7.  Cura contra la malaria.

A muchos judíos prisioneros les fue inyectado este virus para probar una gran variedad de medicamentos a ver si lograban controlarlo.

Increíblemente, muchos fueron financiados por una reconocida marca comercial.

La empresa Bayer era la que proveía de los medicamentos para verificar su eficacia. Lamentablemente, la mayoría resultaron infructíferos debido a lo agresivo de este mal.

8. Pruebas de altura y presión.

En este caso, el doctor Rascher propició el encierro de algunos prisioneros en una cámara de baja presión para buscar formas de ayudar a los pilotos alemanes que tenían que estar a grandes alturas. De los 200 cautivos, murieron 80.

9. Resistencia a los gases.

Querían conocer a fondo el efecto del gas mostaza y el fosgeno sobre el cuerpo humano. Para esto, los utilizaron sobre prisioneros, muchos de los cuales murieron en la prueba.

10. Resistencia a los venenos.

En el campo de concentración de Buchenwald se realizaron experimentos para investigar el efecto de los venenos en las personas. Simplemente, añadían veneno en la comida de los prisioneros. Muchos morían al instante.

La historia demuestra la crueldad de todos los actos de los Nazis.

Gracias a Dios, esos tiempos quedaron sólo como un mal recuerdo que no debemos volver a vivir.

¿Cuál de ellos te pareció más abominable? Deja tus COMENTARIOS y no olvides COMPARTIR esta asombrosa nota con tus amigos.

DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR